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Complejo Turístico para Esquiar Afectado por Fuego Reabre sus Puertas para Navidad

Fire Damages Vermont Ski Resort Mountain Ski Resort Scarred by Fire Reopens for Christmas

El complejo turístico Mountain Green Ski & Golf Resort en Killington, Vermont sufrió pérdidas devastadores por causa de un fuego a finales de la temporada de esquí. El fuego comenzó en un estacionamiento soterrado. Las temperaturas subieron tanto que derritieron una porción del acero estructural que le da soporte al complejo turístico de siete pisos.

Quisiera decir que sin usted y el profesionalismo de su equipo, energía y tenacidad nunca hubiéramos podido cubrir los costos, ni lograr reabrir nuestras facilidades para Navidad. Aprecio muchísimo el tiempo que usted, personalmente, invirtió en trabajar conmigo en nuestra cuenta. Ahora encuentro mi trabajo diario un poco aburrido en comparación con trabajar con usted en nuestro proyecto.

Robert T. McGrath
Dueño
Mountain Green Rental Company

Description

La gran intensidad del fuego hizo que el primer piso colapsara dos pies y no se descartaba la amenaza de que colapsara la estructura completa. Los daños sumaban millones de dólares y el negocio para la temporada de esquí que se acercaba se vería afectado si no se hacían las reparaciones a tiempo.

Issues

  • ¿Podría Mountain Green reparar el edificio parcialmente colapsado y reabrir sus puertas a tiempo para la próxima temporada o tendría que recurrir a demoler la estructura?
  • ¿Cómo debía Mountain Green manejar los intereses de los 116 dueños del condominio?
  • ¿Qué esfuerzos de limpieza y mitigación estaban cubiertos por la póliza?
  • El sistema de elevadores sufrió daños pero, según la compañía de seguros, el reemplazo de los elevadores no estaba cubierto por la póliza.
  • La compañía de seguros trató de que se consideraran como pre-existentes los daños más graves a la propiedad.

Solutions Applied

Adjusters International estaba decidido a prevenir la demolición del edificio. Identificó una compañía de ingeniería especializada en reparaciones estructurales para subir y suspender el edificio, reparar el acero estructural en el primer piso y luego volver a unir el edificio con sus cimientos. Esta solución ahorraría tiempo y dinero—elementos fundamentales para la reapertura del complejo.

Adjusters International estableció una línea de teléfono para los dueños del condominio y también asumió el rol de la asociación en el proceso de reclamación de cada dueño. Esto agilizó el proceso de reclamación de los propietarios con las diversas compañías de seguros.

La compañía de seguros se resistía a pagar por limpiar las superficies de metal. Adjusters International planteó que si no se limpiaban esto significaría que eventualmente la compañía de seguros se negaría a otorgar la cobertura de seguro por las superficies enmohecidas basándose en el hecho de que los daños no fueron mitigados como es debido.

Los oficiales estatales estuvieron de acuerdo con los expertos de Adjusters International en que los elevadores existentes no serían seguros aún luego de ser reparados. Luego de que el estado se rehusó a certificar las reparaciones, la compañía de seguros alegó que este era un asunto de actualización de códigos y ordenanzas y que por lo tanto no estaba cubierto bajo la póliza de seguros. Adjusters International refutó que en ningún momento se requirió algún estándar de actualización, por lo que el asunto no se trataba del cumplimiento de códigos.

Adjusters International probó que las grietas en las losetas del complejo turístico no estaban ahí antes del suceso. El humo llegó a cubrir todas las superficies, pero muchos de las grietas en las losetas estaban limpias y blancas, y no cubiertas de hollín. Por ende, las grietas tuvieron que haber ocurrido cuando colapsó la estructura.

Outcome

En un caso clásico de tener que refutar uno a uno los puntos expuestos por la otra parte, Adjusters International ejecutó un plan bien coordinado para resolver las diferencias surgidas durante el proceso de reclamación del seguro. El complejo turístico abrió sus puertas exitosamente—sólo nueve meses después—a tiempo para la temporada de esquí.